Andrea Capellán


la_divina_comediaEscritor de las postrimerías del siglo XII o comienzos del siglo XIII de quien apenas se tienen datos biográficos. En los múltiples manuscritos que conservan su célebre obra (más de treinta, además de varias antologías), el De amore (escrito después de 1174 y antes de 1186), se le nombra tan sólo como “Andreas regis Franciae capellanus”, aunque ello sólo ha llevado a la crítica a distintas propuestas de identificación escasamente convincentes; incluso permanece en la penumbra el destinatario de la obra, a quien se le da el nombre de “Gauthier”.

El tratado de Andrés, escrito en lengua latina (y traducido más tarde al francés y en verso, al franco-italiano en prosa, y al alemán en versos de Johann Hartlieb), es una revisión de la teoría amorosa emanada del Ars amatoria y los Remedia amoris de Ovidio, obras de lectura tan obligada como grata en ambientes escolares por esos años. El conjunto se divide en tres libros; en ellos, se expone (libro I) cuál es la naturaleza del amor, (libro II) cómo se preserva una relación amorosa, con 21 juicios de amor y (libro III) por qué hay que apartarse de sus males (con fuertes dosis de misoginia), en línea con los Remedia ovidianos. En el conjunto, destaca un notable dominio de la retórica y las artes disputandi, lo que hace que su lectura sea particularmente grata; en particular, estas virtudes se ponen de manifiesto en los juicios de amor, que traen a damas célebres como María de Francia, Leonor de Aquitania, María de Campaña y otras.

Leonor de Aquitania

Leonor de Aquitania

En conjunto, la obra se ha tenido por muchos años como el gran corpus teórico del amor cortés o fin amours (que no habría tenido eco, por cierto, hasta fecha tardía); sin embargo, hoy todo se ve de otro modo y se atiende al aspecto bifronte de este tratado en su presentación de la mujer (profemenino y misógino al mismo tiempo), a sus dosis de ironía y parodia y, en definitiva, a su marcada ambigüedad. En todo caso, la obra había despertado las suspicacias de la Iglesia desde el siglo XIII (fue condenada por Étienne Tempier, obispo de París, en 1277), lo que indica que, en ambientes eclesiásticos, no se reparó sólo en las consejas del libro III o en la posible enseñanza a contrariis de muchas de sus páginas; no obstante, esta prohibición nunca logró la difusión del De amore, recuperado con entusiasmo en círculos cortesanos a finales del siglo XV.

Fuente: http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=andres-el-capellan

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